"Terapia de comportamiento", "terapia conductual", "ABA": son nombres distintos para lo mismo. Esta guía explica qué es el análisis de conducta aplicado en palabras sencillas, para qué niños está indicado y qué puede esperar una familia.
Qué es
El análisis de conducta aplicado (ABA, por sus siglas en inglés) es un tratamiento basado en cómo aprenden las personas: las conductas que tienen consecuencias agradables se repiten, y las que no, disminuyen. A partir de ese principio, un analista de conducta certificado (BCBA) diseña un programa individual para enseñar habilidades útiles (comunicarse, jugar, vestirse, esperar, tolerar cambios) y reducir las conductas que se interponen (berrinches, agresión, escaparse, autolesiones).
Lo que distingue a ABA de un consejo bien intencionado es la medición. Cada objetivo se define con claridad, se registra en cada sesión y se grafica. El BCBA cambia el plan cuando los datos dicen que no está funcionando, no cuando alguien lo siente.
Qué no es
No es adiestramiento ni castigo. La terapia moderna se basa en el refuerzo positivo: hacer que lo que queremos enseñar sea más fácil y más gratificante que la conducta que queremos reducir. No es tampoco una "cura" del autismo ni pretende serlo: el objetivo es que el niño gane independencia, comunicación y participación en su familia y su comunidad.
Para un niño pequeño, una sesión bien hecha parece juego, porque para un niño de dos años el juego es su trabajo.
Para qué niños está indicada
La indicación más común es el trastorno del espectro autista, y es el diagnóstico que la mayoría de los seguros exigen para autorizarla. También se usa con niños que tienen retrasos del desarrollo, discapacidad intelectual, síndrome de Down u otras condiciones cuando hay:
- Retraso en el lenguaje o poca comunicación funcional.
- Dificultad para jugar, imitar o relacionarse con otros niños.
- Conductas difíciles: berrinches intensos, agresión, escaparse, rigidez extrema ante los cambios.
- Dificultades con las rutinas diarias: comer, dormir, ir al baño, vestirse.
- Problemas de conducta en la escuela que ponen en riesgo la permanencia en el aula.
La edad más frecuente para empezar es entre los 2 y los 6 años, porque es cuando el cerebro construye los circuitos de la comunicación y la intervención temprana produce los cambios más grandes. Pero la terapia también ayuda a niños mayores y adolescentes.
Quién la hace
- El BCBA evalúa, escribe el plan, supervisa y entrena a la familia. Es el responsable clínico.
- El técnico (RBT) realiza la mayoría de las sesiones siguiendo el plan y registrando datos.
- La familia participa en el entrenamiento para padres, que forma parte de todo plan, porque las habilidades tienen que funcionar en casa, no solo con el terapeuta.
Dónde y cuántas horas
Las sesiones se hacen en casa, en la guardería o la escuela, en la comunidad o en la oficina, según lo que indique el plan. Las horas las recomienda el BCBA a partir de la evaluación y las autoriza el seguro; los niños pequeños suelen empezar entre 10 y 20 horas por semana.
Qué resultados esperar
Lo primero que notan la mayoría de los padres no es una palabra nueva, sino que el niño los mira más, les trae cosas y tolera mejor un "no". Después llegan las palabras, el juego y las rutinas. Todo plan tiene metas medibles, y el BCBA muestra las gráficas en cada reunión para que la familia vea la tendencia y no tenga que adivinar. Ningún proveedor serio promete resultados concretos; lo que sí puede prometer es medir y ajustar.
Cómo empezar
Si su hijo ya tiene un diagnóstico, envíenos el informe y la referencia del médico y verificamos su plan el mismo día. Si no lo tiene todavía, un BCBA bilingüe le puede indicar qué evaluadores en Miami-Dade tienen menos espera y qué exige su seguro. La llamada no tiene costo y no hace falta diagnóstico para conversar.